MIS PEQUEÑAS ALEGRÍAS · May 12, 08:45 PM por Sami
Carmiol, Sabanilla
19 marzo 2007
En medio de tanta violencia que nos rodea, tanta decepción, busco siempre las pequeñas alegrías: ahora llegó la época del florecimiento, del apareamiento, de los robos: la guaria morada me movió los recuerdos con sus flores cargadas de nostalgia, de pasado; la primera flor de itabo brotó como una reina, la matita de higo sigue creciendo con entusiasmo, tengo un chile dulce luchando por madurar, y las violetas siempre humildes y hermosas siguen brindándome felicidad. Los pájaros comienzan a cantar desde las tres de la mañana, me pregunto: ¿cómo no se cansan?, ¿es un rito de amor?, ¿es un canto de esperanza?, no sé, no entiendo, bueno, tampoco entiendo muchas otras cosas; sólo se que acompañan mis sueños, mis insomnios, mis angustias, mis iras, mis miedos, mis ilusiones, como ya lo han hecho durante muchas otras temporadas. Y también, como otras veces, han robado musgo, y fibras de mis plantas para construir sus nidos, para crear vida. Los hombres, cortaron otra vez mi itabo, y se llevaron la flor, irrespeto, los primeros pasos en los niveles de corrupción. Yo, responsablemente, trato de producir buenos frutos, flores que son como estrellas, otros vienen, me las roban, descaradamente, por abuso, no se pueden comparar con los pájaros que se dedican a repartir vitalidad y no a dañar, no a arrebatar los símbolos de una espera honesta, inocente, casi infantil. Tendré que seguir adelante, entre alas, corruptos, ratas blancas, negras, y pétalos.


