Crónica de una emergencia · Feb 1, 09:37 PM por Sami
Enero 2006
Comencé el año con visitas al dentista quien decidió dejarme sin nervios y con muchas coronas: ¡interesante comienzo! Una mujer sin nervios y muchas coronas: ¡interesante combinación!
Viernes 21 de enero 2006, 10 p.m.
Una noche tranquila de fin de semana, noche de viernes, especial para disfrutar con la persona amada, de pronto Juan se comenzó a sentir mal, con el ritmo cardíaco muy alterado. Creímos que era algo pasajero, o talvez la pasión del romance; después tomamos la decisión de llamar al médico al cual le dejamos mensaje en grabadora, luego al 911, enviaron de inmediato una ambulancia con personal capacitado; después de valorarlo, lo trasladaron de inmediato al Hospital Calderón Guardia. Ahí estuvo hasta el domingo 22 de enero. Estamos agradecidos, la atención fue rápida y excelente. En Costa Rica debemos sentir orgullo de nuestro sistema de Seguro Social a pesar de sus fallas; debemos apoyar para que se mejoren sus deficiencias, defenderlo y luchar contra los corruptos que tratan de destruirlo.
Una mujer sin nervios
Daniel
Esa noche tuve que actuar, moverme rápido, sin miedo, ¡sin nervios! Qué irónico, puedo decir que hasta fue divertido. El médico que llegó con la ambulancia, Daniel, venía con hipo, le di agua para ayudarlo. Después, dentro de la ambulancia, el hipo fue creciendo, todos nos reíamos, parecía un borrachillo callejero. Entonces nos contó que el término en medicina para el hipo es Singulto, yo le decía: Sin Culto, claro, lo entendí perfectamente, porque era una falta de cultura hipar delante de la gente y especialmente de un paciente que no se siente bien. Daniel me repetía: ¡Sin culto no, es Singulto! Yo nunca había estado dentro de una ambulancia, me parecía mentira que Juan tan optimista y saludable era el protagonista de esa experiencia, y yo la co-protagonista, sin embargo, entre risas salimos y entre risas llegamos, con una nueva adquisición para mi vocabulario y recordando mucho a Corina que tantas veces pasó por esos momentos tan duros.
Así ojos
Ya dentro del hospital, escenas desgarradoras:
Una muchacha agonizando en los brazos de sus padres. Ella murió temprano en la mañana, frente a Juan.
Un hombre, también joven, destrozado en un accidente de tránsito; impresionante ver la lucha de los médicos, la angustia de su familia, y su cuerpo deshecho por quien sabe qué imprudencia.
Un viejito, un Abuelo lindo y dulce, rodeado de cariño, lleno de tubos y mangueras.
Una niña que nunca creció, sus piernitas delgadas parecen el tallo de una planta enferma, sus piecitos deformes solo inspiran ternura, tiene parálisis, agua en su cerebro, estaba conectada a diferentes aparatos y su madre contemplándola embelesada, cuidándola, desbordante de amor, de sacrificio, sin límite, un ejemplo de abnegación que quebró mis adentros.
Fueron escenas para nunca olvidar, ahora están siempre presentes al prender mis velitas, al reflexionar sobre lo incierto de la vida.
Sabado 21 enero 2006, 1.30 a.m.
Con esa fuerza y capacidad que tenemos las mujeres, decidí regresar a la casa, iba tranquila porque sabía que Juan estaba en buenas manos. Entré, en medio de la soledad, encontré consuelo en los ojos y las sonrisas queridas que salieron de las fotos a abrazarme. Sentí que estaban conmigo y me iban a ayudar. Esa noche confirmé que aunque nos separen océanos, continentes, eternidades, siempre estaremos cerca. Entonces, a conservar la calma, a descansar tranquila para renovar energía, agarrada al poder del cariño, a las hojitas milagrosas del tilo, y pidiendo a Dios que no sonara el teléfono.
Anécdotas
1. La noche del viernes, mientras esperábamos la llegada de la ambulancia, a mí me dio ataque de risa, ahora ni recuerdo porqué. Ya me había pasado en otras situaciones de tensión, una forma de enfrentar momentos difíciles.
2. Como Juan es tan grandote, no cabía ni en la camilla de la ambulancia, ni en las camas del hospital, hubo que hacer muchas maromas para acomodarlo.
3. Y como es tan peludo, tampoco le podían hacer los exámenes en el pecho porque los aparatos no se pegaban a la piel, tuvieron que rasurarlo en diferentes partes, en círculos que parecen como las figuras y líneas trazadas en la arena en los alrededores de Nazca. ¡Que hombre tan singular!
2. A Juan lo llevaron en silla de ruedas para hacerle ultrasonido del corazón. Al regreso al cuarto, teníamos que bajar una rampa, entonces él, feliz y emocionado, tuvo que conducir la silla como si fuera un carro de carreras, ¡qué contento estaba!, parecía un chiquillo con su juguete preferido. Ahh, como yo estaba presente a la hora del examen, vi el corazón de Juan, y sí, ¡es cierto!, en grandes letras rojas dice: SAMI, qué hermoso ¿verdad?
Recuerdo imborrable
Afuera, sentadas en las gradas del hospital, las buenas amigas esperándome. Y después, siempre, el apoyo constante, en diferentes formas, de toda la gente que nos quiere. ¡Gracias benditas! ¡Qué alegría sentir tanto afecto!
Decepciones esperadas
Las llamadas y mensajes que nunca llegaron, la desconsideración, la indiferencia, el desapego, el interés y el desinterés.
Domingo 22 enero 2006, Regreso a casa
Me despedí del Abuelo dulce, con sus ojos bondadosos me llenó de bendiciones, en su frágil estado, me dio un apretón de agradecimiento. ¡Qué emocionante!
También, entre lágrimas, un adiós sincero y solidario a la mujer valiente, y sin invadir su espacio, una mirada de buenos deseos para su flor enferma.
Al llegar a casa encontramos una valija a medio hacer, un viaje frustrado. De lo sucedido, sabemos que habrá muchos motivos que aún no conocemos, lo que sí sabemos es que siempre hay una razón para todo lo que pasa, y aunque no lo entendamos en el momento, el tiempo se encargará de enseñarnos el porqué. Estoy contenta, salimos fortalecidos, tenemos paz, mi alma se volvió más blanda, más humilde, más llena de piedad.
Aún sigo pensando: el hospital, casa de la miseria, la esperanza, donde nos podemos volver humanos, humanas, sensibles, donde debieran ir nuestros políticos para que conozcan realidades.
Reflexiones
Vida cambiante, caprichosa, antojadiza. Últimamente te has puesto chúcara conmigo, pareces un toro al cual trato de agarrarme duro para no caerme. He sido valiente,
y aquí voy, montada en el fiero animal, bien agarrada para no sucumbir, como los montadores de Zapote.
Auto-evaluación
¡Soy fuerte, sin nervios para enfrentar desafíos, y además con ocho coronas!
Sí ocho coronas, siete en mi boca, y la más bonita, la más brillante, la que Juan colocó en mi frente cuando me eligió su Reina, al mismo tiempo que escribió con grandes letras mi nombre en su corazón.



TE FELICITO! tE QUIERO! Lo mas importante es que estamos todos bien, sanos y que “lo peor ha pasado”!
— nati Feb 2, 04:22 AM #
hola sami, esta crónica me parece muy profunda, densa y lírica. al mismo en una manera contemplativa que a mi me parece que le sacaste la esencia a todo lo que ha pasado!
¡que bonito, me encantó y me impresionó al mismo tiempo!
— fritz Feb 2, 05:34 AM #
Querida Sami,
que texto maravilloso. De verdad, sabes escribir, o mejor: formular.
¿Cómo está Juan? ¿Cómo estás tú?
La vida tiene mucho rasgos a aventura. Y cuando uno sabe observar, puede descubir y descifrar muchos espejos de la misma divinidad.
Abrazos y buenas
energías,Stefan
— Sami Feb 7, 05:00 PM #
Hola Sami y Juan
Me lo describiste tan bien que me lo imaginé como una película.
Ahora que ya están mejor creo que necesitamos hacer una caminata, la podemos planear para el sábado o el domingo en la mañana (entre 10 y 11). Creo que a nosotros nos queda mejor el domingo, llevamos algo de comer, Laura
— Sami Feb 7, 05:12 PM #
Hola !!!
SAmi & Juan espero ke esten muy bien despues de esa odisea!!! soy un mal hijo hace mucho ke no doy noticias , pero bueno como dicen si no hay noticias todo esta bien….Randall— Sami Feb 7, 05:14 PM #
Hola Sami
ResurrecciónAquí, escribiendo el 6 de febrero a las 2 de la madrugada después de un día intensísimo con toda clase de eventos y emociones.
Te dije que te mandaría un poemo de Jorge Debravo. Es un poema de vida, pero de vida de verdad, sin miedo al absurdo de la muerte. Te digo, Debravo no ha muerto, está vivo en su poesía. Pero lo dejo aquí p q podás leer lo que vale la pena de verdad. El poema está en un archivo adjunto.
Nos vemos, saludes a Juan,
Mau
Esta noche sedienta yo me he preguntado
quién eres y quién eres.
Porqué es triste tu carne como un leño apagado
y porqué tienes llena la boca de alfileres.
Y despacio, esta noche yo te he separado como un árbol de amor, de las demás mujeres,
y haciendo de mi sangre un agua he bautizado
con ella tus angustias y placeres.
Y le he dicho a la muerte que no puede matarme!
Y le he dicho a la vida que no puede vencerme!
Y le he dicho a la tierra que si logra enterrarme,
a donde ella me entierre tú irás a recogerme!
Y le he dicho a la nada que si logra apagarme,
tú, con tus grandes besos, volverás a encenderme!
Jorge Debravo
— Sami Feb 8, 09:32 AM #