PARA NATITA EN SU CUMPLEAÑOS, CON MUCHO CARIÑO DE MAMITA · 1472 días atrás por Sami
Cuento de la niña que es perseguida por una avispa
Historia de la avispa celosa
Desconsuelo, la hija de don Struendo y doña Moriña
3 nov. 07
Un día, que me fui a dar una vuelta por el Mundo de los Cuentos estaba viendo cómo Pinocho hace ejercicios, y se estira tanto que hasta puede alcanzar la luna; vi también un insecto mal encarado, con un tremendo aguijón; me acordé entonces de una hermosa niña que había conocido y que es siempre perseguida por una avispa. La niña es bella como una rosa, los deditos de sus pies son gorditos como jocotes maduros, su pelo lleno de colochos, su cara radiante como la aurora. Ahh, resulta que los deditos gordos son los preferidos del bicho ése para sus ataques venenosos; ya ha picado varias veces a nuestra amiguita; como a mí me molesta la injusticia, un día, tomé mis maletas y me dediqué a perseguir a la avispa, así como ella volaba distancias persiguiendo a la niña con su veneno, yo también viajé kilómetros, millas, longitudes enormes, jalando mi equipaje, persiguiendo al himenóptero, esa es la clasificación o el orden que se le da en zoología; ¿y saben qué descubrí?, que la razón por la que este pobre insecto es tan agresivo con nuestra linda niña es porque viene de un hogar con un papá muy escandaloso y amargado que se llama Don Struendo, una mamá llena de males y dolores que se llama doña Moriña, a ella le pusieron como nombre Desconsuelo, y a su hermana Escalofrío. Así fue más fácil entenderlo todo. Ella está celosa de la niña, de su fina cintura, de su alegría, de todo el amor que la rodea, entonces le inyecta sus tóxicos para lograr que se inflame y se vea fea, desata contra ella toda su agresividad; nuestra pequeña no se deja vencer, ¡sigue sonriendo! A Desconsuelo no la hemos vuelto a ver, ¿será que le pasó algo?….A Escalofrío dicen que se le ha visto revoloteando por todo lado: ojalá no siga los pasos ponzoñosos de su hermana. Yo, que mucho he vivido, que mucho he viajado, les digo que es mejor tener cuidado, porque no todos los seres vivientes producen miel.

Visita a Quepos, Símbolos externos, Dios y el TLC · 1472 días atrás por Sami
“Doña Sami, ¿usted cree que este TLC es bueno para los pobres?,
¡dulce Dios!,
noooo,
este TLC tiene solo dos sílabas: ¡Ri-cos!,
porque va a ver doña Sami,
ésto va a ser bueno sólo para los ricos,
¡dulce Dios!
espérese y verá doña Sami, en siete años esto va a ser una catástrofe.”
Visita a Quepos
Sábado 28 octubre 2007
Domingo 29 octubre 2007
Lunes 31 de octubre 2007
El fin de semana pasado tuvimos que ir a Quepos para arreglar algunos asuntos de Juan. Cuando íbamos entrando a Jacó, empecé a sentir que todo se derrumbaba en mi interior. Todo, casi todo, está en manos de extranjeros; el idioma oficial parece ser el inglés, y el pueblo, los pobres, siguen igual, chapeando y limpiando hoteles. Y entonces pensaba: peor será con el TLC, ¿quién irá a ser más rico?
A lo lejos se ven hoteles enormes, unos ya terminados, otros en proceso, más parece una vista de Miami que de Costa Rica. Uno de los rótulos que más me impresionó es el que dice: Municipality; otro, de una compañía de bienes raíces expresa con orgullo “Developing Costa Rica” y así muchos más, además, banderas de Estados Unidos “adornando” la entrada de esos exclusivos lugares.
En Quepos la historia continúa:
Como a mí me encanta escuchar, analizar cuál es el verdadero sentir, tuve varias conversaciones interesantes:
Una señora campesina: “Sami, yo estaba contra el TLC”
Sami: “¿por qué?”
Señora: “por el agua”, vea Sami, mamá no iba a votar, yo fui, la afiné y la llevé a votar por el No. Le dije: “ vea mamá, usted y yo ya vamos de salida, ya tenemos listo el boleto para el otro lado, pero los nietos de nosotros, no van a tener agua; vea mamá, las quebradas allá arriba ya se van a secar, ya todas esas fincas las compraron los gringos, están volándose las montañas y cuando construyan van a tirar todas las aguas negras a los ríos. Vea Sami, un día fuimos con los güilas a caminar, nos queríamos refrescar en la quebrada por la finca de los Méndez, ¿y qué?, apareció de pronto un guarda de la finca de los gringos con un rifle y amenazó con que nos teníamos que ir; entonces, ¿qué pasa?, que va a llegar el día en que ni siquiera nos podemos arrimar por ahí. Toda esta narración fue con fuerza, enfáticamente, con dolor, con lágrimas.
Mientras tanto a Sami se le metió una gran angustia, unas profundas ganas de llorar, ella siguió:
“Y vea Sami, mi lotecito no lo vendo ni loca aunque me ofrezcan lo que sea; entonces su yerno, que estaba muy atento poniendo atención, intervino por primera vez para manifestar muy convencido que él tampoco vendería su lote. Yo les dije que los que venden por unos cuantos millones rápidamente se quedan sin nada, luego tienen que seguir en la pobreza como lo estamos viendo en Guanacaste. Les dije que debiéramos poner una bandera nacional en el lote, y unas letrotas grandes que digan: “aquí todavía es Costa Rica” o algo así.
Después, me hablaron de los ingenuos que se van a los Estados Unidos detrás del sueño americano. Así me lo aseguraron: “para irnos a lavar platos y limpiar pisos, mejor nos quedamos aquí”.
Me agrada muchísimo conversar con estas personas, como han vivido siempre en la exuberancia de nuestras tierras, sus palabras son cristalinas, huelen a hierbas frescas. Fue una tarde maravillosa, con cafecito, tortillas caseras, risas, gritos infantiles, lluvia, afecto y entusiasmo; una provechosa y verdadera lección de simpleza, sabiduría, malicia y sinceridad.
En la noche, el mesero del restaurante donde pasamos a comer, me contó que él iba con el NO, y que el lugar sencillo donde trabaja es de un tico, de los pocos que quedan en la zona, “porque vea Mi Reina, Quepos es tierra de gringos, nosotros ahorita tenemos que buscar dónde irnos”.
Después de tan intensas experiencias, en la madrugada, aún despierta, muy agitada, viendo por la ventana, noté, en la oscuridad, movimientos, primero pensé que eran turistas caminando rumbo a los hoteles, después me di cuenta que no, parecía más bien un desfile de presos o de animales tristes, uno tras otro, lentamente, fue muy fuerte, una horrible visión; aún no sé si eran mis sentimientos, mis recuerdos, o desvaríos. Creo que sólo podemos ver nuestros paisajes internos en el silencio, en las sombras, en la nostalgia, en la soledad. Me quedé reflexionando:
¿Dónde está mi patria verde y chiquitita que cabía toda entera en mi corazón?
Ahora está cogiendo el color del cemento, ahora tiene hoteles gigantescos y cada vez menos árboles.
¿Dónde está mi patria?, esa que me enseñó a leer en nuestra hermosa lengua los rótulos en español, con faltas de ortografía.
¿Verdad que si dan ganillas de llorar?
Símbolos externos
Hace bastante tiempo comencé a usar los broches que dicen NO al TLC. Es interesante ver las reacciones que despiertan esos símbolos. Aquí algunos ejemplos:
#1. En un pequeño y humilde taller donde hacen plantillas para zapatos, la muchacha, hija del dueño me cuestionó:
“Cómo, usté va contra el TLC?”
Sami: “Sí, ¿por qué?”
Muchacha: “Porque su esposo es gringo”
Sami: “Eso no tiene nada que ver, él también va contra el TLC”, “¿verdad Juan?”,
y Juan dijo: “Sí porque el TLC ser muy malo para Costa Rica así como está ahora”.
Hablamos con ellos un buen rato, luego supe que votaron por el NO.
#2 Un empleado del aeropuerto: “¿no le da miedo andar con eso entre tanto gringo?”; otro, que se dedica a jalar valijas, me afirmó que el votaría por el No “porque esos millonarios del gobierno se pueden ir a vivir a Suiza cuando les de la gana, mientras que nosotros los pobres seguiremos siendo pobres”.
Y después del Referendo sigo usando los broches, en la gorra, en el bolso, en el pecho, y es aún más emocionante: alguna gente me sonríe, otra me hace gestos de aprobación, miradas de complicidad, se acercan a hablarme. Hoy un muchacho joven me expresó con gran euforia: “la felicito señora”.
Dios y el TLC
“Pero su esposo es de Estados Unidos ¿verdᬬ?,
me preguntó la empleada del supermercado (de los únicos supermercados que están aún en manos de costarricenses).
Yo doy la misma respuesta:
“sí, pero él también está en contra”.
Esta vez Juan le explicó: “hay muchos gringos que estar en contra del TLC”.
Ella, y todos en su casa votaron por el NO.
Yo me pregunté en voz alta: ¿dónde están los del Sí?,
todo mundo con el que hablo me dice que votó por el NO.
La muchacha lo aclaró:
“están en el gobierno señora”,
“sí”, le respondí: “ellos tienen el poder”,
entonces me contestó:
“no señora, ¡el poder sólo lo tiene Dios!”.
Otra señora que trabaja como cocinera en un restaurante, me decía que ella todas las mañanas le da gracias a Dios por su salud, por tener un trabajito y por nosotros que vamos al lugar donde ella trabaja; y que también votó por el NO.
He conversado también con técnicos, con profesionales en distintas áreas, con los de la pulpería, con artistas, meseras, peones, guardas, taxistas, amas de casa, estudiantes, coincidimos: ¡estamos decididos a seguir defendiendo lo que nos queda!
Sigo aprendiendo, cada vez me siento más sensible,
¡cada día te amo más, Patria mía!

Otra experiencia, cirugía de Juan · 1608 días atrás por Sami
California
Cirugía de Juan
Hernia inguinal bilateral
Miércoles 22 de agosto 2007
El martes por la noche, fue una mala noche para mí, casi no pude dormir probablemente por la preocupación, me costó mucho levantarme, estaba tan cansada que no tenía capacidad ni para ponerme nerviosa. Juan estaba tranquilo, le iban a hacer una cirugía de hernia inguinal bilateral, suena a término político. Se lo llevaron para prepararlo, luego nos despedimos, entonces, se me hizo un puño el corazón.
Había solicitado que el Dr. encargado de la cirugía me informara cómo salía todo. Ahh, el Dr. es hindú, el Dr. H. S. Ranganath. En las citas previas se comportó, lo diré con palabras de Ivi “ignorante” conmigo. ¡Sorpresa!, el miércoles en la mañana me saludó, yo había pedido por él y su equipo, les había mandado paz, iluminación, luz blanca.
En la sala de espera donde yo estaba, había otra gente, cada rato llegaban doctores a informarles sobre sus familiares. Cuando el Dr. Ranganath apareció, me levanté como un cachiflín, él me pidió que fuera a una salita aparte; se me contrajo el estómago, y creo que se me paralizó el sistema enzimático, glandular, metabólico, y demás enredos que tenemos por dentro. Tanta privacidad fue para decirme que todo salió bien, yo quería abrazarlo y besarlo, pero él es, otra vez con expresiones de Ivi, él es “frígido”. Sólo pude decirle que había pedido por él y que estaba muy agradecida. Me sentía feliz pero con dolor en el estómago, sin nadie a quien abrazar. “Pa’pioris”, decía mi mamá, el celular se quedó sin batería, y no tenía el cargador, fue el único detalle que olvidé. Tuve que ir a conseguir un teléfono a la Recepción para poder llamar a Dina, mi amiga querida de California. Siempre digo que lo que más extraño cuando estoy fuera de Costa Rica, es la calidez de nuestro pueblo, por dicha en cualquier lado encuentro bondad.
Y a la buena manera tica: ¡Gracias a Dios, y gracias a ustedes! Gracias por los mensajes y el cariño.
Juan salió relumbrante de la operación, luego sintió hambre, dolor, tuvo vómito y varios días de molestias y congojas. Yo traté de hacer acopio de mi sabiduría, paciencia y fuerza. Felizmente, ya va pasando la tormenta. Es en tiempos así cuando resuena en mis oidos la famosa sentencia: “En las buenas y en las malas”.
Es en esas noches de angustia, temor, cansancio, cuando las parejas que ya nos conocemos bien, logramos comunicarnos con tan solo un murmullo, un gesto, en silencio, sabiendo adivinar exactamente las necesidades de la otra persona. Aunque en un esfuerzo por tratar de ayudarlo en la oscuridad, le metí el dedo en el ojo y casi le dejo la cuenca vacía, ahora nos da risa, cuando lo hicé me sentí bastante mal.
Lo gracioso: la noche antes de la operación, llamaron a Juan del Hospital para avisarle de un adelanto en la hora de la cirugía. Dejaron mensaje que decía: “Mr. Tree” … Juan no escuchó atentamente, se ofuscó, y ya se iba a poner a hacer loco. Tratando de asegurarme, escuché la grabación otra vez, y oigo que se refieren a Mr. Tree, y no a Mr. Lichti. Después de las averiguaciones, resultó que la llamada sí era para Juan, sólo que nadie, absolutamente nadie en esta tierra, sabe pronunciar su apellido. Yo ahora le digo Sr. Árbol, suena lindo ¿verdad? Con respecto al cambio de horario, lo arreglamos sin problema.
Lo triste: el compañero de cuarto de Juan era un vietnamita, cuarentón, se veía mal. De pronto se levantó, se fue caminando, semejaba un un robot. La Asistente de Enfermería, una china, le preguntó: “ where are you going?”, él respondió: “home”, y ella detrás de él en carrera tratando de detenerlo, pobrecito, lo devolvieron a la cama; al instante estaba profundamente dormido. Al rato se volvió a levantar, se dirigió a la ventana y señalaba a lo lejos, donde había sol y calor, dijo que quería ir allá. Así pasó, tratando de escaparse. Parecía un pájaro enjaulado, me provocaba tristeza. Ojalá haya logrado la libertad que necesita.
Los sustos:
Susto #1: cuando Juan se levantó para caminar por primera vez y comenzó a tambalearse, creí que iba a caerse. Ahí me volví poderosa, logré sostenerlo.
Susto #2: La tarde que lo encontré de lado en el sofá, con la cabeza casi en el piso, solo estaba orinando en el “cacho”.
Sustos innumerables: Cada vez que se quejaba o decía: “mi amor” con una voz que era sufrimiento, imploración, llamada de auxilio, ahí me nacían alas para volar a su lado.
Lo positivo: Estos días me ayudaron a valorar más los detalles cotidianos. Juan está constantemente pendiente de que no me falte nada; al levantarme encuentro amabilidad, cortesía, afecto; preparación para que yo comience bien el día, cada mañana recibo una alegre bienvenida.
El aprendizaje: Aunque creamos que no tenemos valor o resistencia para enfrentar situaciones de tensión, confirmé una vez más, que cuando se ama, lo podemos hacer sin titubear, resueltamente. El amor nos transforma. Si a mí me hubieran dicho que tenía que pasar por momentos tan intensos, como me ha tocado con Juan, y sin la presencia física de las que tanto añoro, supongo que hubiera dicho que jamás lo lograría. Sin embargo, me he fortalecido y juntos hemos podido mantenernos firmes ante todas las sacudidas.
Comentarios [23]

A PROPOSITO DE MI CUMPLEAÑOS · 1622 días atrás por Sami
Cómo quiero ser,
Cómo soy
Agosto 2007Quiero ser dulce como los higos, untar mi cuerpo con su pulpa, oler a miel.
Quiero ser nítida en mis acciones como los manteles blancos que visten a las mesas de fiesta.
Quiero conservar el poder de convocar a los pájaros, para amarlos y talvez para ayudarlos a reciclar sus nidos.
Quiero tener siempre a mi alcance a la luna, para disfrutarla, gozo viendo cómo se trata de escapar cuando se queda enredada en las ramas de los árboles.
Quiero seguir sintiendo esta pasión desbordante por la vida; seguir teniendo la energía para morirme de risa, y la sensibilidad para llorar hasta el agotamiento, llanto de rabia, de inconformidad, de sentimiento, de alegría, o de tristeza .
Quiero ser fuerte y hermosa como el árbol de Guanacaste.
No quiero ver niños destrozados por la guerra, por la violencia, como pequeños pajaritos muertos; ni tampoco hombres, ni mujeres, ni viejitos.
Cuando voy al Ebais y al Calderón siempre concluyo que es una buena experiencia, un aprendizaje, un contacto con la realidad; nunca me falta la Tarjeta Colibrí; me encantan las pulperías y la gente que me dice: “que Dios.la acompañe”, “que Dios la bendiga”.
Me atrae viajar en el bus que dice Europa, o Costa Rica, y escuchar a los choferes de buses: “antes me tomaba un tapis a mediodía, ahora no puedo por los controles”; mi bus preferido sigue siendo el de Carmiol, que es como un barco flotando en alta mar.
Creo que es importante poner atención a los taxistas, ellos llevan el pulso de la ciudad.
Me gustan los aretes hechos con lágrimas de San Pedro y semillitas rojas; el huerto de Semana Santa; los Rosarios del Niño; el pan casero, las tortillas de maíz, el agua de coco, los frijolitos molidos. En diciembre me ilusiona hacer el portal, es como volver a ser niña, volver a jugar y jugar con figuras muy importantes, ayudarle a María en sus labores de parto. Recuerdo con afecto a mi maestra de primer grado, y la blanca inocencia de mi Primera Comunión.
Me ha golpeado fuertemente perder a seres queridos, y hasta en sueños digo que quiero quitarme ese dolor, pero no puedo, porque como dijo doña Isabel: “cuesta mucho, es algo muy de uno”.
Tengo por compañero a un buen hombre que dice: “Gracias a Dios”, “bien por dicha”. Yo agrego: “si Dios quiere”, me agradan esas expresiones, una mezcla de religiosidad, magia, superstición. Supongo que provienen de personas bondadosas, de almas sencillas, con buenos deseos.
Alguien me dijo que yo tenía muchas canas, me asomé al espejo y no era cierto, cómo se confunde la gente, no se dan cuenta que me complace tanto ver la luna, que sus reflejos se van quedando conmigo, por eso tengo hilitos de plata enredados por todo mi pelo,
!me gustan!
Además de muchas anécdotas que ya les contado, como mis encuentros con un puma, con serpientes, coyotes, con un oso, con la Rata Blanca, también me pasó que un ladrón quiso robarme la basura, nadie me creyó. Ultimamente, las frutas y los vegetales que voy a comer se me escabullen, salen corriendo a esconderse por toda la casa, debajo de los muebles, es divertido tratar de agarrarlos. Conozco un pavo real que se enamoró de mi amiga, le propuso matrimonio y llevarla a vivir en un árbol, ella no aceptó. En una isla chiquitita vi una montaña que de pronto desaparecía, dejaba un gran espacio, luego volvía como si tal cosa; lo entendí como que cansada de estar en el mismo lugar, se iba a dar una vuelta, y luego regresaba; nadie se daba cuenta, solo yo. Invité a una guapa culebra a tomar café en mi casa, aún no ha venido. Un día arrecosté mi cara en una hoja del higo que tengo en el jardín, la hoja me abrazó con ternura, acarició mi piel.
Hay personas que solo saben de agresión.
Me captura el hechizo de los puertos, con las lucecitas de los barcos perdidas en el océano.
Me complace oir cuando pasa el tren con su meláncolico silbido.
Amo la noche, acabo de ver cómo la luna se esfumó entre la negrura y el silencio.
Cuando hago meditación, disfruto sentir como el viento juega con mis pensamientos, convirtiéndolos en nubes, música, cantos, entonces puedo ver las caras de la gente amada, sonrientes, en paz, amorosas.

La muerte de una rata blanca · 1652 días atrás por natiferus
Por Sami
Carmiol, Costa Rica
Junio 2007
“Murió antier”, eso dijo la vecina,
sí,como si fuera un familiar,
una amiga,
una persona querida,
alguien importante.
Entonces lo entendí,
regresé para despedirme,
te vi una última vez;
igual que antes,
me dejaste confusa,
delirante,
entre el silencio
y la negra melancolía de la madrugada.
Y la niña dijo:
“no la entierren, ella está dormida”,
talvez tenía razón,
morir es como dormir.
Eras diferente,
misteriosa
me intrigaba tu blancura,
tu segura lentitud,
tu indiferencia.
A alguien no le gustaste,
provocaste miedo,
por eso te mataron.
¡Yo nunca te hubiera hecho daño!
Te has integrado a la tierra,
a sus elementos,
sos Naturaleza.
¡Oh Rata Blanca de mis Insomnios!
ya nunca podré olvidarte, ahora formas parte de mi vida,
igual que todos los otros seres que se han acercado a mí.
Cuando la nostalgia y el temor me lastimen
en las horas eternas del amanecer,
siempre estarás conmigo,
siempre te estaré buscando.
¡Duerme, duerme!

Reina de mis Insomnios! · 1652 días atrás por natiferus
Por Sami
Junio 23, 07
La vi, la vi de nuevo, tan pronto regresé:
Reina entre todas las ratas,
ahí sigues, entre los caños,
iluminando las tinieblas
con tu blancura,
perturbando mis sueños
con tus misteriosas apariciones.
No se si sos producto de mi mente,
o realmente existes.
Puede ser que mis ojos te hayan inventado,
para consuelo de mis soledades,
para que acompañes mis vigilias.
Tenemos una relación secreta,
única, nocturna.
No sé si te admiro o siento temor,
sólo sé que sigues ahí,
en las profundas oscuridades de la noche,
¡Reina entre todas las Ratas,
Rata Blanca de mis Insomnios!

Chat 05 de Julio 2007 · 1667 días atrás por natiferus

Comentarios [1]

Experiencia, Reflexiones, Conclusiones · 1715 días atrás por Sami
Hospital Kaiser Permanente
Cuarto 2005
Manteca, California
5 de mayo 2007
Acampo, California
10 de mayo 2007
Otra vez viernes a medianoche, amanecer sábado.
Todo estaba bien y de pronto Juan comenzó a sentirse mal.
Ya había vivido ese momento, solo que en otra ubicación.
Igual que la vez pasada, supe exactamente qué hacer: estar tranquila, alistarme rápido, tener todos los documentos, números de teléfono, dinero, llaves.
Luego la ambulancia, las preguntas, los chequeos, y al hospital.
No hay nada más frío que los pasillos de un hospital en la madrugada;
Nada más cálido que el abrazo de una persona desconocida en esos pasillos;
Y nada que nos haga sacar toda la fortaleza, que ver a la persona amada conectada a aparatos, recibiendo oxígeno, suero, inyecciones.
Nada más difícil que regresar a la casa sola, pidiendo que no suene el teléfono.
Después de una larga espera, todos los resultados salieron sin problema; aún así, por precaución, lo mandaron a otro hospital para más controles. Cuando el sol apenas comenzaba a entibiar los campos, iba yo cabeceando a la par del chofer en una flamante ambulancia.
Mina, la enfermera a cargo, nos recibió con amabilidad. El compañero de cuarto, totalmente desubicado, padece de Alzheimer; entonces, de él, no podíamos esperar ninguna consideración.
Tres largos días, al final, buenas noticias. ¡Qué alegría!, gracias a Dios, a las medicinas, a los doctores, a las enfermeras y a la fe absoluta, el férreo optimismo de creer que Juan estaba bien.
A brincos y saltos pude conversar con Mina, la admirable enfermera mexicana, dedicada con amor a su trabajo. Me dijo: “hablo español por mi mamá, en mi casa siempre se habla español”, ¡qué bueno!, a pesar de tener que emigrar, tienen la sabiduría de conservar sus raíces, sus tradiciones, aunque eso molesta a los xenófobos. Luego conocí a María, otra mexicana, encargada de limpieza. Me contó que cuando era más joven, vivía cerca del río Colorado: “los gringos nos quitaron el río, primero inundaron todo; luego hicieron una represa; ahora nosotros no tenemos agua; ya no hay río, lo secaron. Quiero volver, en mi pueblo no hay tarjetas de crédito, ni estrés, pero aquí hay mejores oportunidades para mi hija, para su educación”. También me habló de las mujeres asesinadas cerca de la frontera. Mientras hablaba, iba limpiando el cuarto, limpiando también sus penas al tener con quien compartirlas, quien la escuchara. Su ojos estaban húmedos, y su cara se ensombrecía, pero al comparar las diferentes culturas, no faltaban los motivos para sonreír. ¡Qué nostalgia!
También conocí a Sally, la típica y eficiente supervisora de una organización norteamericana; ella me fue a conseguir desayuno.
Esas mujeres me ayudaron tanto: una doctora machita, muy joven, nunca supe su nombre, cuando me vio temblando de frío, a las cuatro de la mañana, en un gesto espontáneo de afecto y comprensión, me llevó una cobija calientita, me arropó como una buena madre. Mina, cuando terminó su último turno, se despidió cariñosamente, con dulces y bondadosas palabras, me dejó un sentimiento de paz. María me acompañó con furtivas miradas de apoyo, y en voz baja, porque estaba trabajando, me daba mensajes de aliento, mientras a Juan le hacían la prueba de esfuerzo. En esos momentos yo estaba preocupada. Nos dijimos mutuamente: “qué Dios la acompañe, que Dios la bendiga”. Las mujeres podemos ayudarnos tanto si lo queremos; también podemos hacernos bastante daño. Y por coincidencia el libro que llevé para leer se llama Cuentos de Mujeres Solas.
A la Dra. Machita, a la Asistente de la ambulancia con una cruz en el pecho, a Mina, a María, a Sally, mi gratitud eterna; en ustedes, mujeres desconocidas, encontré el consuelo, el tributo a la solidaridad, el abrazo necesario y deseado.
Y en las hijas, las amigas, la dicha de confirmar que siempre están ahí, cuando las necesite, no importa en cuál lugar del mundo.
Hay personas que se quedan conmigo todo el tiempo: pacientes, profesionales, empleados, asistentes; sigo preguntándome: , ¿cómo estarán?, sigo recordándoles, deseándoles lo mejor.
Para mí fue una valiosa experiencia pasar por estas circunstancias en un lugar tan diferente, sin la familia; aproveché para hacer comparaciones entre nuestro sistema de salud y el de este país con tanta disponibilidad de recursos. Puedo decirles, lo repito otra vez, que debemos estar orgullosos. Sí, claro tenemos mucho que mejorar, y sí claro, hay algunas cosas distintas: la ambulancia llegó acompañada por una unidad de rescate de los bomberos, y otro carro auxiliar, en total: seis personas, tres vehículos.
Otros detalles: las cobijas las calientan artificialmente, de verdad calientan; entregan a cada paciente un pequeño paquete con cepillo de dientes, pasta, jabón especial para baños en seco; medias anti-dezlizantes; toallitas antisépticas para limpiarse las manos. Detalles, lujitos, pequeños detalles. El día después de haber salido, hubo una llamada de cortesía del hospital para preguntar a Juan cómo se sentía.
Las instalaciones son más modernas, sólo ponen dos personas en cada cuarto, y cuentan con más personal.
Aparte de eso, lo realmente importante, como es la atención profesional, los exámenes, los controles, las medicinas, todo es igual, exactamente igual que en nuestros hospitales de la Caja. Y lo digo de verdad, porque he vivido la misma situación en los dos lugares.
Cada día me convenzo más que no podemos permitir que nos roben nuestro patrimonio.
Una noche soñé que al llevarme la comida a la boca, algo se movía, era un pecesito vivo, ¡qué horrible!
Otra noche soñé que alguien puso cartones en todas las ventanas de nuestra pequeña casa, entonces no podía ver para afuera, no entraba la luz, me sofoqué, no podía respirar; no soporto la represión.
Alguien me pidió que fuera perro de traba, para sostener una relación que no estaba funcionando; lo pensé, luego dije: “No, yo quiero ser como la brisa que apenas roza la piel, o como el viento huracanado que mueve, sacude y bota, pero no un perro que muerde. A mí una vez me mordió un perro, duele mucho, nunca se olvida; si el viento huracanado nos hace reaccionar, tomar decisiones, el ataque de un perro nos paraliza. No quiero paralizar a nadie, quiero que la gente avance.
Ayer vi una garza a la orilla del río, al verse amenazada, salió volando; blanca, estilizada, hermosa; libre. Le pedí que me llevara en su vuelo, no me escuchó.
La vida me dio otro socollón; yo tuve otro aprendizaje.

MAMA ES MUY MODERNA · 1721 días atrás por Sami
9 de abril, 2007
Carmiol, Sabanilla
Dicen por España que Mamá es una señora muy moderna porque sabe usar Skype, Gmail, Yahoo, Netphone.
Yo puedo agregar que también se cómo usar la cámára de la compu, enviar fotos, mandar adjuntos, quemar CD’s, cómo ver videos en el chunche de ver videos, y en Youtube, también se meterme en González Cometamales y poner mis aportes. Me meto frecuentemente a Google a buscar información sobre medicina, turismo, música, literatura. !¡Adoro el DRAE!
Estoy en clases de Tai Chi, y en Apreciación Musical. Hago deliciosas tortas con flor de itabo, escribo historias, poemas, y sé cómo imaginar cosas hermosas. Puedo pasar la noche cuidando una flor, observando una rata. Me he tenido que enfrentar con la viuda negra, el puma de California, con serpientes, coyotes, ladrones, políticos corruptos, burocrátas, me he abrazado con artistas famosos, tuve un accidente en un avión, y otros en carro, me quedé pegada en la nieve, estuve atrapada por una semana debido a un furioso huracán y también en un ascensor. Actué muchos años en un Grupo de Teatro; me encantan los idiomas, ahora quiero aprender a hacer caricaturas.
Entonces, o soy muy moderna, o no soy una señora muy normal, solo sé que soy muy feliz.
Atte., Mamaaaaa
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MIS PEQUEÑAS ALEGRÍAS · 1721 días atrás por Sami
Carmiol, Sabanilla
19 marzo 2007
En medio de tanta violencia que nos rodea, tanta decepción, busco siempre las pequeñas alegrías: ahora llegó la época del florecimiento, del apareamiento, de los robos: la guaria morada me movió los recuerdos con sus flores cargadas de nostalgia, de pasado; la primera flor de itabo brotó como una reina, la matita de higo sigue creciendo con entusiasmo, tengo un chile dulce luchando por madurar, y las violetas siempre humildes y hermosas siguen brindándome felicidad. Los pájaros comienzan a cantar desde las tres de la mañana, me pregunto: ¿cómo no se cansan?, ¿es un rito de amor?, ¿es un canto de esperanza?, no sé, no entiendo, bueno, tampoco entiendo muchas otras cosas; sólo se que acompañan mis sueños, mis insomnios, mis angustias, mis iras, mis miedos, mis ilusiones, como ya lo han hecho durante muchas otras temporadas. Y también, como otras veces, han robado musgo, y fibras de mis plantas para construir sus nidos, para crear vida. Los hombres, cortaron otra vez mi itabo, y se llevaron la flor, irrespeto, los primeros pasos en los niveles de corrupción. Yo, responsablemente, trato de producir buenos frutos, flores que son como estrellas, otros vienen, me las roban, descaradamente, por abuso, no se pueden comparar con los pájaros que se dedican a repartir vitalidad y no a dañar, no a arrebatar los símbolos de una espera honesta, inocente, casi infantil. Tendré que seguir adelante, entre alas, corruptos, ratas blancas, negras, y pétalos.

Pequeña crónica de otro viaje · 1721 días atrás por Sami
Viernes 20 abril 2007
Me encanta volar al atardecer, es como escaparse con el sol y al día siguiente, como el sol, amanecer en otro lugar del mundo.
Así me escapé, con los últimos rayos. Sentí nostalgia de dejar los robles sabanas en flor, son maravillosos, parte de nuestros veranos, de nuestras vidas; y cierta malvada alegría de alejarme de la rata blanca. Esa tarde había un caos total en San José, en Costa Rica, y en la casa de Carmiol. Nos quedábamos sin electricidad cada cinco minutos. Hice todas las cosas que me da por hacer antes de viajar, le di el último cariñito a las plantas y cuando estaba a medio vestir, me llamó el taxista para decirme que teníamos que salir más temprano porque los semáforos no estaban funcionando y las presas eran interminables. Supuse que el avión me dejaría (como los buses que nos dejan constantemente). Nunca en mi vida he corrido tanto, es que estaba tan atrasada, el día anterior tuvimos un apagón que trastornó todos los planes. Además, con un calor de 32 grados cualquiera se agota. Busqué los aretes; para viajar me pongo los que Nati o Ivi me han dado, son el amuleto de la buena suerte. Dios nos ayuda, el taxista hizo muchos virajes, tomó varios recovecos y a pesar de tanto enredo, llegué a tiempo. Iba agotada pero contenta, y satisfecha porque ya tengo todos los documentos personales, libros, discos y demás cosillas organizados, ¡trabajé tanto!, sólo me faltó poner en orden unas fotos, eso lo haré al regresar. Esos acomodos también desacomodan todo por dentro y por eso nos cansamos tanto.
Y lo volví a hacer otra vez, burlé los controles, llevaba en el equipaje de mano botellitas con diferentes líquidos medicinales, nadie dijo ni J.
Cada vez que entro al túnel rumbo a la nave, siento una maravillosa sensación de gozo, ir a encontrarme con la gente amada. Dicen que se dice, que cuando las personas mueren , se van también por un túnel y ven una luz blanca, y que van felices porque al final, los esperan los seres queridos que se fueron antes. Creo que eso le sucede a los que se van en sosiego, sin turbulencias en sus corazones, a los que están reconciliados con el mundo, con ausencias de guerras, sin desconciertos, sin pasiones. Bueno, ya estoy entrando en asuntos serios. Ojalá logremos alcanzar el estado de ánimo apacible para caminar , dondequiera que vayamos, con tranquilidad.
En El Salvador parecía a Mr. Bean, pegando en todo lado, casi pierdo la conexión porque llegamos muy ajustados, todos los empleados del aeropuerto y de las líneas aéreas me presionaban, pedí un minuto para ir al baño, me dijeron que no, pero igual lo hice.
Ya en el otro avión, rumbo a California, apenas pude, ordené un güisqui. He concluido que los aviones son los mejores lugares para relajarse, ya en pleno vuelo no podemos hacer casi ninguna tarea de las que tanto nos agobian cuando estamos en tierra firme; únicamente podemos dedicarnos a cosas más placenteras como escribir, dormitar, oir música, leer, ver tele, tomar bebidas espiritosas, o apreciar los paisajes. Me gusta ver las lucecitas de los pueblos perdidos en la lejanía, lucecitas en fila, caminitos de luces, se parecen a nuestros portales de Navidad, pienso: “¿qué estará pasando en esos momentos?, ¿qué se estará gestando, nuevas vidas, tragedias, regocijo, gratitud, dolores?. Me inquieto, me enternezco, al pensar en otras gentes, por eso me gustan las diferencias; por eso me molestan los prejuicios, por eso entro a cualquier templo, con respeto, disfruto los diversos acentos, me gustan las personas con distintos tonos en la la piel. Total que aún siendo diferentes, todos y todas tenemos algo de primitivo, algo de angelical, tenemos congojas, felicidades, ilusiones, pesares.
Otro güisqui. La señora de la par, contagiada por mi decisión y tímidamente, ordenó lo mismo. Sí, ya sé, por eso me dicen La Mala Influencia. Yo sólo trato de pasarla bien.
Hubo turbulencia, estaba tan cansada que no tuve energía para poner a correr la adrenalina. Fue mejor así. Sentí algunas molestias provocadas por el barotrauma.
Al final lo logré, llegué a mi destino. Luego Juancito, San Francisco, Berkeley y Acampo. La pequeña casa con cortinitas todas coquetas para recibirme, colchón y sábanas nuevas, muchas plantas y flores. Así como en Costa Rica tengo las violetas, aquí tengo cactus, ellos también soportan mi ausencia, porque saben que siempre regreso. Y la paz, esta paz bendita de este lugar sagrado, sagrado por todo lo que guarda su Naturaleza, porque aquí fluye la buena energía, hay amor.
Un pavo real, grandioso, magnífico, despliegue de hermosura y colores, llegó en la mañana a saludarme.
Después me fui al río, mi río, el río de Acampo, fuente de inspiración.
Su agua es tan cristalina, tan transparente, así quisiera que fueran todas mis acciones.

ORACION DE UNA MADRE COSTARRICENSE A LA VIRGEN DE LA MORENETA EN MONTSERRAT, ESPAÑA · 1721 días atrás por Sami
Sami González
26 abril 2007
¡Oh Virgen de la Moreneta!
Vos que estás más cerca,
protege a mis amores
que andan en bicicleta.
A veces van a pie, en bus, en metro, o en avión.
Cúbrelos con tu manto
para que no queden
como un espanto.
Moreneta,
Guapa Moreneta,
Black Madonna,
Virgencita buena,
escucha a esta madre que desde lejos,
preocupada, pide tu protección.
¡Ay Moreneta!,ayúdanos!,
igual como San Jordi
venció al dragón,
y salvó a la princesa,
yo te pido que nos libres
de los malos conductores,
enfermedades, tsunamis,
y demás catástrofes.
Te ofreceremos rosas,
o si prefieres, libros.
Siempre vas a tener
nuestro afecto y admiración.
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mi nuevo sitio web · 1777 días atrás por natiferus
Parce que las relaciones a distancia y biculturales son un mal de nuestra familia y por esa razón he creado una página sobre este tema. Tengo muchos artículos científicos donde se analizan este tipo de relaciones y donde también se puede entender mejor las situaciones y etapas por las que pasamos.
Espero que les sirva de algo, y recuerden hacer clik en la publicidad para apoyarme económicamente! Gracias!
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Nati voladora · 1798 días atrás por fritz
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un chorrito · 1801 días atrás por natiferus
allá en la fuente…


Cuentos de Ratones · 1880 días atrás por natiferus

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fiesta de cumpleaños de natica! · 1885 días atrás por natiferus


Otoño · 1914 días atrás por natiferus

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LA HISTORIA DE MIS HISTORIAS · 1922 días atrás por Sami
Acampo, California
20 octubre 06
La recopilación de mis historias, también tiene su historia.
¡Qué interesante cómo todo se enlaza!
¿Se acuerdan del Abuelo de Papel, al que le gusta esconderse, escaparse y perderse de la foto y luego vuelve a aparecer, con una sonrisa de malillo?

Durante las últimas semanas he trabajado intensamente, hasta el cansancio, para poner en orden mis escritos. Tuve que luchar con los teclados, las fallas de las computadoras, de la impresora, los problemas con las conexiones de internet, el mar de papeles y la molestia por la cirugía del lunar en el ojo; eso sí, siempre sacando tiempo para ir a caminar, a ver el sol esconderse.
Cuando ya estaba casi todo organizado, me di cuenta que faltaba una carta que escribí para Ivita cuando era niña. Me interesaba mucho tenerla, pero sabía que estaba en Costa Rica, entonces luego la recuperaría. Al mismo tiempo, descubrí que la foto del Agüe que tengo en un portarretrato estaba como desacomodada, al día siguiente, ya el vidrio suelto, y el Abuelo casi afuera.

En esa misma semana, habíamos encontrado en la cochera, un bichito nuevo para mí, se llama “Potato bug”, el nombre es por su parecido con las papas, no porque las dañe.
El pobre insecto estaba casi muerto, patas arriba como dando los últimos pataleos. Lo corrimos un poco y ahí quedó.
¡Resulta… y va de resultas!…, que el Abuelo de Papel siguió intentando escapar, el “Potato bug” moviendo las patillas y yo tratando de dar buen término a mi proyecto.
Trabajé con Juan intensamente para poner punto final y dedicarme al descanso, me dolían los ojos, las manos, los pies, todos los huesos y músculos de mi querido cuerpo. A las dos de la mañana del viernes, terminamos, agotados pero satisfechos.
Al día siguiente, ¡increíble!, lo primero que veo es la carta faltante, en la misma carpeta donde tanto la había buscado; El Abuelo de Papel completamente fuera del vidrio, con su sonrisa de malillo; el bichito, hermoso, vivito y saludable.
Entonces, ...¡ya se!,
¡lo tengo bien claro!,
¡se unieron para ayudarme!
Me los imagino, los puedo ver a los dos,
cómplices bondadosos,
en la madrugada,
de la mano, de puntillas, riéndose, calladitos,
metidos entre mis documentos.
Yo estoy feliz, y estoy segura que ellos también.
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LA NIÑA QUE PERDIO UNA ESTRELLA · 1927 días atrás por Sami
15 setiembre 2006
Dedicada a Isi, hermano querido
Conocí una niña que se había encontrado una estrella, la juntó, la apretó fuertemente entre sus deditos y siguió su camino, recogiendo plumas y piedras. Luego la vi llorando, en sus dedos apretaditos no había nada, todo se había escurrido de su manos juguetonas. Logré explicarle lo importante de conservar el brillo, la luz, la energía, lo positivo y los buenos recuerdos.
Patria noble,
te diluyes.
De niña,
inocente, fervorosa
quemé mi piel
bajo tu sol,
rindiéndote homenaje.
Así te escribí :
“El que verdaderamente ama a su Patria, no necesita decirlo a los cuatros vientos, lo demuestra con hechos, trabajando por honrarla y enaltecerla”.
De adulta, con nostalgia,
cuando estoy lejos,
añoro tus cafetales,
tu humedad,
tu verde, tu azul.
Ya tus casitas no son coquetas,
ahora cajas de cartón,
latas de zinc,
simulan la calidez
del hogar,
la protección de las paredes.
Me duele perderte,
me duele ver cómo te desvaneces,
cómo te esfumas en las manos enormes,
sucias, de los que no son nobles.
Hoy te lloro como la niña que perdió su estrella.
¡Ay mis queridos muertos, cómo me hacen falta!
¡Ay Patria que te pierdo!
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